Por qué nos preguntamos cosasVictoria Pérez Escrivá / Javier Zabala
Cuando un niño aprende a preguntar "Por qué" ya nunca abandonará esas palabras. Porque las preguntas son pinzas para sujetar objetos desconocidos, llaves para abrir puertas secretas y lupas que nos permiten ver lo que está oculto.
Al fin y al cabo, como todos sabemos, "Por qué" no es más que la abreviatura de "Ábrete, Sésamo". Pero cuando pronunciamos esas palabras, nunca sabemos lo que vamos a encontrar.
Las vocales desaparecidasJordi Cervera / Mireia Cervera
Raquel está feliz porque acaba de aprender a escribir las vocales. Y ya se las sabe todas. Cada noche escribe una vocal en su pizarra. Pero por la mañana alguien se la ha borrado. ¿Cómo es posible? ¿Quién fastidia tanto?
Le pasa con la “a”, con la “e”, con la “i”, con la “o”... Pero el día de la “u”, Raquel consigue no dormirse y encuentra al culpable: un dragón. Un dragón que no sabe escribir y siente una gran envidia por las letras tan bonitas que escribe Raquel.
Entonces decide enseñar al dragón a escribir. Desde aquel día, en la pizarra siempre hay dos vocales perfectamente dibujadas.
Los besos de HérculesClara Piñero / Rocío Martínez
A la manera de las fábulas mitológicas, la Luna y el Mar se enamoraron apasionadamente, un amor imposible, un amor de lejos. Hércules, que había discutido con su esposa, lanzó su red tan fuerte que por accidente pescó a la Luna y la acercó al Mar. Por fin pudieron darse tiernos besos, los opérculos, que luego Hércules regaló a su esposa para conseguir su perdón.
Cuando al amanecer Hércules tuvo que soltar la red, la Luna se alejó, y lloró caracolas, con las que el Mar llama a la Luna cada vez que la añora.
Esqueleto ladrónPablo Albo / Lucía Serrano
Los esqueletos siempre tienen frío. Algunos se abrigan en los armarios, pero aún así tiemblan de frío, porque no les sirven de nada ni las mantas ni los abrigos. Siempre tienen los huesos helados y tiritan constantemente. ¿Recuerdas cómo suenan los dientes cuando castañetean?
Pablo PájaroAlé Mercado
Pablo se despierta en un nido, y se despierta con alas en lugar de brazos. Pablo no habla, dice "pío". Cuando regresa a casa, el gato se cree que es un delicioso pajarito y trata de cazarlo, pero Pablo, por suerte, vuela. Hasta que el gato lo atrapa. Entonces llega mamá y lo libera y regaña al gato.
Pablo está contento, ya no tiene alas. Pero esa cola que le sale por detrás, ¡es de gato!
El primer cómic para los más pequeños, con ¡sus primeras exclamaciones!
La nubeHannah Cumming
A todo el mundo le encanta la clase de dibujo. A todo el mundo, excepto a una tímida niña que se sienta sola y no dibuja nada. Siempre hay una nube sobre su cabeza. Sin embargo una compañera de clase está decidida a hacerla sonreír y así descubren una nueva e imaginativa manera de dibujar con la que todo el mundo se lo pasa bien.
Buh. HistorietasAndy Runton
La quinta novela gráfica de la estupenda serie Buh, para pequeños y mayores, recoge las primeras historias de Buh, nunca antes llevadas a papel. Incluye originales minicómics y también material extra, como la sección de "Cómo dibujar a Buh" y la primera historieta creada por Andy Runton con este entrañable personaje.
Pelusa asesinaPablo Albo / Lucía Serrano
¿Cuánto hace que no has mirado debajo de la cama? Piénsalo. Con calma. Bien, en todo ese tiempo ¿cuánto crees que habrá crecido la pelusa ahí debajo? Imagina cómo habrá engordado, cómo serán sus dientes y cuán terrible será su mirada. Ahora mira debajo de la cama. Si te atreves.
Tú no me asustasFarideth Khalatbaree / Lisam Jamileh Barjesteh
Muchos personajes malvados se han creado para atemorizar a los niños: el brujo, el ladrón, el hombre del saco, el monstruo, el dragón... Pero Tú no me asustas nos recuerda su función: son necesarios para que puedan existir la lámpara mágica, las hadas, los tesoros... Sin embargo, reconozcamos que son necesarios sobre todo para tener alguien a quien echarle la culpa y, lo más importante, son necesarios para poder dormir con mamá.