Azulín azuladoRaquel Díaz Reguera
La abuela Soledad vivía sola como la luna. Un día llegó un perro triste y sin nombre, que escribía poemas, y le invitó a quedarse, y le llamó Compañía. Otro día llegó un gato triste y sin nombre, que escribía cuentos, y le llamó Alegría. Otro día llegó un ratón triste y sin nombre, que dibujaba con un lápiz, y le llamó Simpatía. Entonces mandó limpiar la maleza del jardín y vinieron los niños del barrio y ya nunca volvió a estar sola.
Buh. Un poco tristónAndy Runton
La segunda novela gráfica de nuestro buhíto cuenta cómo Buh aprende que en ocasiones hay que sacrificarse por cosas que son muy muy importantes como, por ejemplo, la amistad.
La serie Buh ha cosechado un enorme éxito entre públicos de todas la edades. Gracias a la mezcla de símbolos y expresiones, Andy Runton consigue, con su cálido y vivaz estilo, una lectura ideal para todos los públicos.
40 semanasGlòria Vives
La agridulce crónica de un embarazo, en forma de aventura gráfica de primera mano, descarnada, sin ambages, con grandes dosis de información, humor y amor. Desde el oráculo del predictor hasta la radical transformación del cuerpo femenino. Qué pasa cuando hay un aborto espontáneo o cuáles son las contradicciones y miedos que asaltan a las embarazadas, además de todos los momentos hilarantes y tiernos que produce gestar una criatura antes de aterrizar en este planeta.
Chupetes de lunaJosé Urriola / Javier Velasco
Marcela no quiere dejar el chupete. Es el día en que los astronautas viajarán por primera vez a la Luna a bordo del Apolo 11 y los padres de la niña creen que si colocan el chupete sobre el televisor en el momento del despegue del cohete podrán convencer a Marcela de que su chupete se ha ido a la Luna con los astronautas. Problema resuelto para siempre, piensan ellos. Pero las cosas, a veces, dan unas vueltas insólitas.
Buh. Lecciones de vueloAndy Runton
Una novela gráfica sobre la comprensión y la aceptación en la que Buh aprende que todo el mundo es especial y que es genial ser diferente.
Gracias a la mezcla de símbolos y expresiones, Andy Runton consigue con su cálido y vivaz estilo, una lectura ideal para todos los públicos.
12.70 x 17.78 cm / 144 pág
¿Dónde están mis gafas?María Pascual
El orondo protagonista de este cuento ha perdido las gafas. Las busca bajo la mesa, en la nevera, en la boca de su perro (donde hay desde móviles hasta mariposas, pero ni rastro de las gafas)... Las busca por toda la casa, desesperado, pero nada, no están en ninguna parte.
Buh. El camino a casa. El verano agridulceAndy Runton
Buh es un amable aunque solitario buhíto que rebosa humanidad. Este volumen ofrece dos historias en las que aprende en qué consiste la amistad y que decir adiós a veces no es para siempre.
La serie Buh ha cosechado un enorme éxito entre públicos de todas la edades.
Gracias a la mezcla de símbolos y expresiones, Andy Runton consigue, con su cálido y vivaz estilo, una lectura ideal para todos los públicos.
Fanzine Flotante n.º 1Varios
Un fanzine promocional que presenta la colección de Isla Flotante y ofrece inéditos de los autores de los próximos libros, con minicómics e ilustraciones artísticas de los autores y personajes que ya forman parte de nuestro proyecto.
Robinsón CruasánSalva Rubio / Cristina PérezNavarro
Un Robinsón espacial sobrevive en su isla planetaria. Nada rompe la rutina de producción de los cocoteros, su alimento básico, hasta que llega a la playa un cruasán perfectamente retractilado, un manjar de los dioses. Pero Viernes también tiene apetito por la bollería y se desencadena entonces la más espectacular persecución que jamás viese aquel sistema bisolar.
Por qué los gatos no llevan sombreroVictoria Pérez Escrivá / Ester García
¿Te has preguntado alguna vez por qué tienes tantas cosas? ¿Por qué los gatos no llevan sombrero? ¿Y los árboles, por qué no tienen bolsillos? ¿Por qué el agua repele al aceite? ¿Por qué nos teñimos el pelo? Algunas cosas se esconden debajo de otras. ¿Cuántas cosas llevas encima que no son tuyas? Quítatelas y sé tú mismo, seas lo que seas. Y sobre todo, si eres un gato, ¡¡no te pongas un sombrero!!